La UD Ourense salió de Anduva con una derrota por 2-0 ante el Mirandés, pero también con una lectura muy clara desde dentro del vestuario. Juan Carballo resumió el segundo partido del equipo en Primera Federación con una frase que retrata bien el salto de exigencia: «A semana pasada dixemos que nos habíamos presentado á categoría e creo que hoxe a categoría se nos presentou a nós».
El técnico ourensanista asumió que el encuentro dejó una lección importante para un equipo recién llegado a la categoría. La derrota en Anduva llegó después de un primer tiempo en el que el Mirandés fue más eficaz y una segunda mitad en la que la UD Ourense trató de reaccionar, pero no consiguió transformar su mejoría en goles.
Carballo: una derrota que sirve para medir el nivel de Primera Federación
El mensaje del entrenador no fue de resignación, sino de aprendizaje. Después del estreno ante la Ponferradina, la visita a Miranda de Ebro puso al equipo delante de otro tipo de partido, con un rival capaz de castigar los errores y manejar mejor determinados momentos. La frase de Carballo apunta precisamente a esa necesidad de adaptación: competir en Primera Federación exige sostener el nivel durante todo el encuentro y reducir al mínimo las concesiones.
La UD Ourense encadena así dos derrotas en las dos primeras jornadas, pero dentro del vestuario se insiste en no perder de vista el proceso. La plantilla ha cambiado de escenario competitivo y todavía está ajustando ritmos, distancias y toma de decisiones ante adversarios con más capacidad para penalizar cualquier desajuste.
Bastida pide quedarse con la reacción del segundo tiempo
Álvaro Bastida incidió en una lectura similar tras el partido. El centrocampista reconoció que al equipo le costó entrar en el encuentro, pero puso el foco en la reacción posterior: «Custounos un pouco axustar, pero hai que quedar coa segunda parte, que foi moi boa».
La segunda mitad dejó una versión más atrevida del conjunto ourensanista, con más presencia en campo rival y mayor intención de discutir el partido. No fue suficiente para mover el marcador, pero sí para ofrecer una referencia sobre el camino que quiere seguir el equipo cuando consiga asentarse mejor desde el inicio.
Curro Rivelott pone el foco en la afición y ya mira a O Couto
Curro Rivelott llevó el análisis hacia otro de los elementos que rodearon la tarde en Anduva: el apoyo de la afición. El centrocampista destacó el desplazamiento de seguidores ourensanistas pese a la distancia y al horario: «É incrible que a tantas horas da cidade viñese este número de afeccionados».
Su mensaje terminó mirando ya al próximo compromiso en casa: «Vémonos no Couto, que ten que ser unha caldeira a fin de semana que vén». Después de dos jornadas sin puntuar, la vuelta a O Couto aparece como una oportunidad para transformar el aprendizaje de estas primeras semanas en el primer resultado positivo del curso.
Dos derrotas, pero también dos avisos útiles
La UD Ourense todavía no ha puntuado en su estreno en Primera Federación, pero tanto Carballo como Bastida y Curro coincidieron en una idea de fondo: el equipo necesita aprender rápido sin perder confianza. El salto de categoría ya ha mostrado su dureza y Anduva dejó un recordatorio especialmente claro de cuánto puede costar cualquier tramo de desconexión.
El siguiente paso será convertir esa lectura en respuesta competitiva. El equipo vuelve a O Couto con la obligación de corregir, pero también con una afición que sigue empujando y con la sensación de que la segunda parte en Miranda ofrece una base sobre la que crecer.
Foto: UD Ourense.
