Vigo da este viernes un paso decisivo en la relación entre el Concello y el RC Celta. La Xunta de Goberno Local aprobará definitivamente la concesión administrativa de dominio público del Estadio Municipal de Balaídos al club celeste por un periodo inicial de 50 años, prorrogable hasta un máximo de 75, con un canon anual de 802.837,93 euros.
El acuerdo cierra el proceso abierto en primavera y llega después de que el pliego permaneciese 30 días hábiles en información pública sin recibir alegaciones. Abel Caballero ha definido la decisión como «un momento de importancia histórica na cidade» y ha añadido que el nuevo marco es «extraordinario para a cidade e moi bo para o deporte, para o fútbol e para o Celta».
El Celta podrá explotar Balaídos a largo plazo
La concesión permitirá al Celta explotar en exclusiva el estadio y sus diferentes espacios y locales, tanto para uso deportivo como para otros usos compatibles. Las actividades terciarias o similares no podrán ocupar más del 50% de la superficie total.
El club podrá además comercializar los derechos audiovisuales asociados a los eventos deportivos, establecer una denominación comercial para el estadio y organizar actividades culturales, de ocio y tiempo libre. Ese margen convierte Balaídos en un activo económico mucho más amplio que el simple escenario de los partidos del primer equipo.
M90 ya analizó en abril por qué Balaídos es una pieza central en el proyecto de crecimiento del Celta. La diferencia ahora es que el proceso entra en su fase definitiva.
Un canon de 802.837,93 euros al año
El canon anual queda fijado en 802.837,93 euros y tendrá naturaleza de tasa. El pliego prevé además una actualización anual del 2%.
El importe podrá ser objeto de ajustes por inversiones realizadas por el Celta en obras del estadio, por actividades culturales y de ocio acordadas con el Concello que ayuden a difundir la marca Vigo o por pérdidas de ingresos derivadas de la reubicación de socios durante obras como las previstas en Gol y Tribuna.
Más capacidad de gestión y también más obligaciones
El nuevo modelo otorga al club un margen de explotación mucho mayor, pero también le traslada obligaciones relevantes. El Celta deberá asumir servicios y suministros, conservación, reparaciones, mejoras, limpieza y seguridad, además de presentar cada año un Plan de Mantenimiento y Conservación.
También deberá ejecutar las actuaciones que puedan exigir LaLiga o la UEFA. Balaídos tendrá que mantenerse como sede del primer equipo durante la vigencia de la concesión.
Por su parte, el Concello conservará el derecho de uso de las pistas y espacios situados bajo la grada de Río, mantendrá presencia publicitaria de la marca municipal y podrá organizar actos de interés general compatibles con el calendario oficial del club.
La Madroa también entra en obras
La nueva etapa alrededor de Balaídos llega acompañada de otra actuación directamente relacionada con la estructura deportiva del Celta. La Xunta de Goberno Local ya ha aprobado la licitación de la reforma integral de la grada del campo principal de A Madroa por 724.637 euros, con un plazo de ejecución de cuatro meses.
Según explicó Caballero, el objetivo es «reparar la cubierta, mejorar la accesibilidad y redistribuir con más eficiencia los espacios interiores».
La intervención contempla la sustitución completa de la cubierta actual, la rehabilitación de la estructura mediante el saneamiento y protección de las vigas de madera frente a agentes biológicos y atmosféricos y la impermeabilización del edificio.
En la planta baja se reorganizarán los espacios para crear dos vestuarios simétricos y una zona de administración, además de incorporar dos aseos adaptados. También se instalará un ascensor que comunicará el edificio con la grada mediante una pasarela de hormigón.
Balaídos y A Madroa, dos piezas del mismo proyecto
La coincidencia de ambas actuaciones refuerza una idea clara: el Celta entra en una fase de consolidación de sus infraestructuras. Balaídos gana estabilidad jurídica y capacidad de explotación a muy largo plazo, mientras A Madroa afronta una mejora estructural de una de sus instalaciones principales.
El club ya había defendido que una concesión de largo recorrido era imprescindible para planificar inversiones y nuevas líneas de negocio. Ahora ese marco se completa con actuaciones en la ciudad deportiva que afectan directamente al día a día de la estructura celeste.
M90 también viene siguiendo la evolución de las obras de Balaídos y de la grada de Gol, otra de las piezas de una transformación que todavía tendrá recorrido en los próximos años.
