El CD Lugo se mueve en las últimas horas de mercado para reforzar su frente ofensivo y ha puesto el nombre de Borja Garcés sobre la mesa. Según informa Cazurreando, el conjunto albivermello está en la pelea por el delantero melillense, que también cuenta con el interés del Rayo Majadahonda.
Garcés, de 27 años, viene de jugar en Croacia con el NK Kustošija. Su llegada al fútbol croata se produjo en septiembre de 2025, después de cerrar su etapa vinculada al Atlético de Madrid. La Federación Croata registró entonces un contrato profesional hasta el 30 de junio de 2026.
El atacante es un perfil con amplio recorrido en el fútbol profesional español. Formado en la cantera del Atlético, llegó a debutar en Primera División con el primer equipo rojiblanco y después acumuló cesiones en Fuenlabrada, Leganés, Tenerife y Elche. En Segunda División superó ampliamente el centenar de partidos entre sus distintas etapas.
El Lugo busca más pólvora arriba
La aparición del nombre de Borja Garcés encaja con el escenario que viene manejando el Lugo en este cierre de mercado. El propio Borja Fernández reconoció antes del estreno liguero que el club todavía tenía dos incorporaciones pendientes, mientras la plantilla sigue ajustándose en varias posiciones.
Además, el frente ofensivo llega con movimiento. La situación de Nico Reniero, que decidió no acudir a la convocatoria para el duelo ante Unionistas, ha abierto todavía más el foco sobre la delantera albivermella. En ese contexto, Garcés aparece como una opción de experiencia, movilidad y conocimiento de la categoría.
El delantero mide 1,83 metros y puede actuar como referencia o segundo punta. Durante sus cesiones en Segunda dejó temporadas de continuidad, especialmente en Fuenlabrada, Leganés y Tenerife, aunque su trayectoria también estuvo condicionada por una grave lesión de rodilla sufrida en 2024.
Competencia del Rayo Majadahonda
La operación, en cualquier caso, no está cerrada. La misma información de Cazurreando sitúa al Rayo Majadahonda como otro de los clubes interesados en hacerse con sus servicios. El Lugo deberá, por tanto, convencer al jugador en una recta final de mercado en la que los movimientos se aceleran y los márgenes se estrechan.
El club lucense ya ha dejado claro que quiere una plantilla corta y competitiva, completada con jugadores del filial cuando sea necesario. La apuesta por Mateo Muñoz y Jorge Candal va en esa dirección, pero la búsqueda de un atacante con experiencia apunta a cubrir una necesidad distinta: más presencia, alternativas y gol en los metros finales.
Por ahora, Borja Garcés es un nombre en la pelea, no un fichaje cerrado. El Lugo está ahí y el mercado entra en zona de descuento.