El Racing Club Ferrol estrenará la temporada en casa con una imagen poco habitual en A Malata: las gradas estarán todavía sin la nueva cubierta. Las obras de sustitución de la envolvente del estadio avanzan tras un cambio de planificación obligado por el deterioro de la estructura antigua y el primer partido como local, previsto para el fin de semana del 13 de septiembre, se disputará con el recinto aún en plena transformación.
El escenario obliga al club, al Concello de Ferrol y a la dirección de obra a coordinar una operación compleja para compatibilizar la competición con los trabajos. El Racing ya había advertido en su campaña de abonados que la actuación se desarrollaría de forma simultánea al curso deportivo y que podía provocar afecciones durante los primeros meses.
El mal estado de la estructura obligó a cambiar el plan
La idea inicial pasaba por sustituir la cubierta de manera progresiva, sector por sector, pero el estado de la malla espacial que sostenía la estructura aconsejó modificar el procedimiento. Según explicó la dirección de obra en una visita al estadio recogida por La Voz de Galicia, se optó por retirar de forma continuada la envolvente antigua por razones de seguridad.
El desmontaje de piezas de gran formato se complica especialmente con el viento, un factor conocido en A Malata. Con la estructura antigua ya prácticamente retirada, el siguiente paso será el montaje de la nueva cubierta.
La nueva estructura llegará por tramos
La previsión es que la estructura nueva comience a llegar en los próximos días y que el montaje arranque por la grada de Preferencia. Después se avanzará hacia Tribuna y finalmente hacia los fondos.
El sistema de trabajo permitirá ensamblar partes de la estructura a nivel del suelo para posteriormente elevarlas y fijarlas a los apoyos ya preparados alrededor del estadio. La planificación está pensada para que el fútbol pueda seguir adelante incluso durante las semanas en las que continúen las obras.
El primer partido en A Malata, sin techo
El Racing comienza la Primera Federación con sus dos primeros compromisos lejos de Ferrol. Su estreno en A Malata está previsto para la tercera jornada, el fin de semana del 13 de septiembre, frente al Real Unión.
Para entonces no estará instalada toda la nueva cubierta. Si aparece la lluvia, la afición tendrá que convivir con un estadio parcialmente descubierto. El propio Concello asume que el primer encuentro se disputará sin la protección habitual de las gradas.
La logística tampoco termina en la estructura. Antes de cada partido será necesario retirar protecciones y adaptar las zonas de obra para el acceso de miles de espectadores. La dirección técnica calcula que la preparación del recinto puede exigir entre dos y tres días de trabajo previo.
Más cobertura, nueva megafonía y dos videomarcadores
La reforma no se limita a sustituir las piezas deterioradas. La nueva cubierta tendrá mayor vuelo y buscará proteger mejor las primeras filas, que hasta ahora quedaban parcialmente expuestas. También se renovará el sistema de megafonía, aunque inicialmente se reutilizará de forma provisional el anterior para garantizar el servicio durante la competición.
Además, el proyecto contempla aprovechar los paneles digitales instalados en el estadio y disponer de un videomarcador en cada fondo. Todavía se estudia el tamaño máximo que podrán alcanzar en función de las cargas estructurales y de la visibilidad.
El Racing pide paciencia a su afición
El presidente del Racing, Manuel Ansede, ha pedido disculpas y paciencia a los abonados por unas molestias que considera inevitables durante una intervención de esta envergadura. El objetivo, insiste el club, es que el resultado final mejore de forma sustancial la comodidad del racinguismo.
La entidad ya había limitado a 9.000 el número máximo de abonados esta temporada por las obras de A Malata. En su información oficial sobre la campaña 2026/27, el Racing confirmó que la sustitución de la cubierta se realizaría con el estadio en uso y que comunicaría cualquier afectación a sus socios.
La previsión mantiene el final de los trabajos para el mes de diciembre. Hasta entonces, A Malata vivirá una temporada dentro de otra: la del equipo de Javi Vázquez sobre el césped y la de un estadio que irá recuperando su techo jornada a jornada.