El Racing de Ferrol no perdió ninguno de sus seis amistosos en los noventa minutos, pero solo ganó dos y llega al estreno ante el Arenas con demasiadas preguntas todavía abiertas. Javi Vázquez ha utilizado el verano como un enorme laboratorio, la defensa ofrece más certezas que el ataque y el 0-0 ante el Somozas terminó provocando el primer gran tirón de orejas del técnico.
Hay una forma muy sencilla de defender la pretemporada del Racing y otra igual de sencilla de cuestionarla. La primera consiste en mirar la casilla de derrotas: cero. La segunda, probablemente más útil a cinco días de empezar la Liga, consiste en preguntarse cuántas veces el equipo de Javi Vázquez ha parecido realmente preparado para imponer su condición de aspirante al ascenso.
Ahí aparecen bastantes más dudas.
El Racing termina el verano invicto en los 90 minutos, con siete goles a favor y solo tres en contra, pero también con dos victorias en seis partidos, dificultades evidentes para generar ocasiones cuando el rival le cierra espacios y un último encuentro ante su propio equipo vinculado que terminó encendiendo al entrenador.
No es una pretemporada para pulsar el botón de alarma. Tampoco parece una preparación de la que salir sacando pecho.
El sábado ante el Arenas empieza otra historia.
Seis partidos y solo dos victorias
El balance completo deja bastante mejor fotografía defensiva que ofensiva:
- Villalonga 0-3 Racing: goles de Unai Ropero, Edgar Pujol y Adrián Martínez.
- Racing 0-0 Bergantiños.
- Real Madrid Castilla 2-2 Racing: Jesús Bernal y Roberto Arroyo; derrota 4-2 en los penaltis.
- Real Avilés 1-1 Racing: gol de Vicente Esquerdo; derrota 4-3 en los penaltis.
- Racing 1-0 Coruxo: gol de Azael García en el minuto 82.
- Somozas 0-0 Racing: victoria racinguista 4-3 desde el punto de penalti.
Son dos triunfos y cuatro empates, cuatro porterías a cero y únicamente tres goles encajados.
Pero el dato que quizá explica mejor la sensación que deja el verano está al otro lado del campo. Después del 0-3 al Villalonga, el Racing marcó cuatro goles en los cinco partidos siguientes.
Y hay otro detalle significativo: los siete tantos los marcaron siete jugadores diferentes.
Ropero, Pujol, Adrián Martínez, Bernal, Arroyo, Esquerdo y Azael.
Puede interpretarse como capacidad coral. También como ausencia de un futbolista que haya terminado la pretemporada apropiándose del gol.
Javi Vázquez ha utilizado agosto como un laboratorio
Buscar un once titular del Racing a través de sus amistosos ha sido prácticamente imposible porque Javi Vázquez no ha utilizado la pretemporada para estabilizar una alineación, sino para comprobar hasta dónde podía estirar su plantilla.
Ha cambiado parejas de centrales, laterales, dobles pivotes y estructuras ofensivas. Ha utilizado a futbolistas del Somozas, juveniles y jugadores a prueba. Incluso llegó a probar a Rubo como lateral izquierdo frente al Bergantiños.
Contra el Castilla apareció una de las combinaciones más interesantes del verano, con Fabio González y Jesús Bernal compartiendo el centro del campo, alternando alturas durante la salida. Saúl García regresó entonces al lateral izquierdo después de algunas pruebas anteriores y arriba convivieron Unai Ropero y Roberto Arroyo, con Dani Ojeda y Endika Buján ocupando zonas exteriores e interiores según la jugada.
Ante el Avilés llegó otra fotografía. Vicente Esquerdo regresó después de sus problemas físicos, formó inicialmente junto a Fabio y tardó apenas ocho minutos en marcar. Raúl Alcaina y David Castro debutaron ya en la recta final.
Después apareció Sekou Djanbou.
Y el último fin de semana convirtió directamente el reparto de minutos en un rompecabezas: Coruxo el viernes y Somozas el sábado, dos partidos en menos de 24 horas que obligaron a repartir titulares, suplentes, futbolistas vinculados al filial y jóvenes.
Por eso sería injusto exigir que el Racing haya ofrecido durante agosto una continuidad propia del mes de noviembre.
Pero también es verdad que el sábado ya no habrá carrusel de cambios ni minutos para probar.
Habrá tres puntos.
La mejor versión apareció ante el Castilla
Si Javi Vázquez necesita enseñar esta semana a sus futbolistas cómo quiere que juegue su Racing, probablemente tenga que recurrir a varios tramos del partido de Viveiro.
Frente al Real Madrid Castilla aparecieron las señales más claras del proyecto.
El Racing presionó arriba, recuperó balones cerca del área rival, aceleró las reanudaciones, llevó el partido hacia campo contrario y consiguió que sus mediocentros participasen activamente en la salida entre centrales antes de buscar desplazamientos más verticales.
Se adelantó dos veces.
Bernal hizo el primero. Arroyo marcó el segundo.
Durante muchos minutos, el Racing consiguió competir de tú a tú —y por momentos someter— a uno de los filiales más talentosos de Primera Federación.
Ese partido encaja mucho mejor con el discurso de Vázquez: intensidad, agresividad, ritmo y verticalidad.
El problema es que esa versión no tuvo continuidad durante todo agosto.
La defensa sí ofrece argumentos
Si existe una parcela en la que la pretemporada permite ser bastante más optimista es la defensiva.
Tres goles recibidos en seis partidos y cuatro porterías a cero son números importantes, aunque se trate de amistosos.
Lucas Díaz y César Fernández han repartido minutos bajo palos, aunque Lucas ha dejado varias intervenciones de mucho nivel en los encuentros de mayor exigencia.
En el lateral derecho, Migue Leal aparece como el especialista más evidente. La polivalencia de Edgar Pujol y Ger Nóvoa ofrece soluciones alternativas si Vázquez necesita modificar esa posición.
Por dentro hay bastante competencia. Pujol, Nóvoa y Eric Monjonell realizaron prácticamente toda la preparación desde el inicio, mientras que David Castro llegó más tarde pero ya acumuló minutos ante Avilés, Coruxo y Somozas. El central de Cuntis aporta precisamente algo que puede ser importante en Fadura: experiencia, mando y capacidad para iniciar desde atrás.
En el costado izquierdo, Saúl García y Álvaro Ramón permiten soluciones diferentes. Ramón arrancó el verano con un problema en el tobillo, pero volvió posteriormente a la competición y ya ha acumulado minutos.
La sensación general es que el Racing puede llegar al primer partido con una defensa reconocible.
El mayor interrogante está varios metros más arriba.
Fabio, Bernal y Esquerdo empiezan a marcar jerarquías
El centro del campo probablemente sea la zona donde más posibilidades diferentes tiene Javi Vázquez.
Fabio González ha aparecido como una de las referencias para iniciar el juego. Su capacidad para recibir, girar y ordenar sigue siendo una de las mejores vías para que el Racing no convierta cada posesión en un intercambio de golpes.
Jesús Bernal aporta conocimiento de la categoría, agresividad y llegada. Además, marcó ante el Castilla y su sociedad con Fabio dejó algunas de las mejores secuencias de la preparación.
Vicente Esquerdo necesitaba recuperar terreno después de llegar condicionado físicamente y su estreno frente al Avilés no pudo ser mejor: titular y gol desde la frontal. Su pierna izquierda y capacidad para jugar por dentro añaden un perfil distinto.
Sekou Djanbou llegó todavía más tarde. El maliense ofrece físico, duelo y una interesante posibilidad táctica: puede jugar como mediocentro defensivo o retrasar su posición hasta el eje de la zaga.
Después están Azael García y Álvaro Juan, capaces de aparecer más arriba y conectar el centro del campo con el ataque. Azael termina además la pretemporada con una pequeña dosis de confianza después de decidir el partido ante el Coruxo cuando el 0-0 parecía definitivo.
Hay piezas.
Lo que todavía está por ver es cuál será la combinación elegida en Getxo.
El gran problema sigue estando arriba
El Racing lleva semanas buscando un delantero y la propia pretemporada explica bastante bien el motivo.
Raúl Alcaina ha dado al equipo un punta con experiencia en Primera Federación, movilidad y capacidad para fijar centrales, pero llegó el 11 de agosto y todavía está construyendo automatismos con sus compañeros. Dispuso de ocasiones ante Coruxo y Somozas, aunque no consiguió marcar.
Roberto Arroyo sí encontró portería contra el Castilla y ha dejado buenos movimientos al espacio, pero tampoco parece un nueve pensado exclusivamente para vivir dentro del área.
Endika Buján ha dejado posiblemente algunas de las mejores acciones individuales del verano. Tiene desborde, velocidad y capacidad para romper partidos desde fuera.
Dani Ojeda añade experiencia y puede aparecer desde banda o por dentro, aunque tampoco ha encontrado el gol durante los amistosos.
Y después está Unai Ropero.
El vitoriano comenzó la pretemporada marcando ante el Villalonga y era uno de los atacantes con más opciones para entrar de lleno en los planes de Vázquez, pero unas molestias aparecidas antes del encuentro con el Avilés frenaron su preparación. No jugó ese partido y tampoco tuvo protagonismo en los dos últimos ensayos.
Su evolución durante esta semana será una de las cuestiones a seguir antes de viajar a Getxo.
A todo ello se añade David Osei, que ha realizado la pretemporada a prueba, ha mostrado velocidad y desequilibrio, pero todavía no pertenece oficialmente a esa nómina definitiva de veinte jugadores del primer equipo.
Y sobre el mercado continúa flotando el mismo nombre de posición desde hace semanas: otro delantero centro.
El Racing tiene jugadores para atacar.
Lo que todavía busca es alguien que convierta ataques en goles con regularidad.
El Somozas rompió el relato
Y entonces llegó Cerdido.
El Racing venía de ganar al Coruxo y cerraba la preparación ante la UD Somozas, precisamente el club que desde este verano funciona como prolongación de su propia estructura.
Dos categorías de diferencia.
Último ensayo.
Una semana para empezar la Liga.
Era el escenario perfecto para marcharse de vacaciones estivales con una sensación amable.
Ocurrió exactamente lo contrario.
El Somozas presionó arriba, dificultó la salida racinguista y durante la primera mitad generó varias situaciones de peligro aprovechando pérdidas e imprecisiones del equipo de Javi Vázquez.
La diferencia de categoría apenas se vio.
El Racing mejoró después del descanso y tuvo oportunidades con Buján y Alcaina, pero nunca consiguió someter de verdad a su rival.
0-0.
El trofeo terminó viajando a Ferrol después de los penaltis.
Javi Vázquez casi ni miró la copa.
¿Enfado real o mensaje calculado?
El entrenador resumió el partido sin rodeos: «Ha sido el peor partido de la pretemporada».
Y añadió otra frase todavía más interesante a una semana de empezar la competición: «Nos viene bien para espabilar».
Ver el vídeo publicado por el Racing Club Ferrol en X.
Puede existir una parte de estrategia.
Un entrenador sabe perfectamente cuándo elevar el tono públicamente. Hacerlo después del último amistoso, con seis días de entrenamiento por delante y antes de un estreno liguero en el que el Racing parte con grandes expectativas, puede funcionar como una manera de quitar cualquier sensación de comodidad al vestuario.
El mensaje es evidente: lo hecho en julio y agosto no otorga un solo punto.
Pero reducirlo todo a una maniobra motivacional sería ignorar lo que ocurrió en el campo.
Vázquez tenía razones futbolísticas para enfadarse.
El Somozas presionó mejor durante muchos minutos, encontró demasiadas facilidades para robar arriba y consiguió que un Racing construido para pelear por regresar al fútbol profesional pareciese un equipo de su mismo escalón.
El propio entrenador matizó después que el 98% de la pretemporada le deja buenas sensaciones.
Ese otro 2% tiene nombre propio: Somozas.
Y probablemente sea el vídeo que más veces aparezca esta semana en A Gándara.
El sábado ya no hay laboratorio
El Racing afrontará el sábado 29 de agosto, a las 18:30 horas, su estreno de Primera Federación frente al Arenas Club.
Ahí desaparecerán casi todas las coartadas del verano.
Ya no habrá que repartir minutos entre veinte futbolistas.
No habrá que proteger cargas pensando en otro amistoso 24 horas después.
Los juveniles y los jugadores del Somozas dejarán de aparecer simplemente para facilitar pruebas.
Javi Vázquez tendrá que escoger.
Un portero. Cuatro defensas —o los que determine su dibujo—. Una pareja o un triángulo en el centro del campo. Los extremos. El delantero.
Y, sobre todo, tendrá que conseguir que aparezca la versión que se vio contra el Castilla y no la que cerró la pretemporada en Cerdido.
Porque el verano del Racing deja una conclusión bastante menos simple de lo que dicen los marcadores.
No perdió ningún partido, pero tampoco terminó de convencer. Defiende mejor de lo que ataca, tiene más alternativas que certezas arriba y todavía está esperando al futbolista que convierta el dominio en goles.
Las probaturas se terminaron.
El sábado empieza el examen.