El equipo de Javi Vázquez no pudo superar durante los 90 minutos a su nuevo filial (0-0), aunque acabó imponiéndose por 4-3 en la tanda para cerrar la pretemporada levantando el Trofeo Concello de Cerdido.
El Racing Club Ferrol cerró su pretemporada con un empate sin goles ante la UD Somozas en el Bernardino Breijo de Cerdido. Un 0-0 con bastante más lectura de la que suele esconder un amistoso de agosto, porque enfrente estaba precisamente el equipo que desde este verano ejerce como filial racinguista.
El encuentro, encuadrado en el Trofeo Concello de Cerdido y dentro de los actos del 50.º aniversario de la UD Cebarca, necesitó una tanda de penaltis para decidir campeón. Ahí el Racing estuvo más acertado y terminó imponiéndose 4-3.
El Racing se lleva el trofeo desde los once metros
Tras el 0-0 de los 90 minutos, la tanda volvió a poner a prueba a los dos equipos.
Por el Racing transformaron sus lanzamientos Saúl García, Fabio González, David Osei y Ger Nóvoa. El único error verde llegó en el tercer lanzamiento, ejecutado por Edgar Pujol, cuyo disparo fue detenido por el guardameta del Somozas.
El equipo somocense desperdició dos penas máximas. Joel Tenreiro, encargado del segundo lanzamiento, se encontró con la parada del portero racinguista, mientras que Rubio estrelló en el larguero el quinto penalti.
Ese último fallo decidió definitivamente la tanda y entregó al Racing el Trofeo Concello de Cerdido por 4-3.
Un Somozas valiente y con personalidad
Más allá del resultado, una de las conclusiones más interesantes de la tarde estuvo en el comportamiento del Somozas.
El conjunto somocense no se limitó a resistir ni a esperar al Racing atrás. Fue un equipo valiente, con intención de jugar, dispuesto a discutirle fases del partido y capaz de competir de tú a tú pese a militar dos categorías por debajo.
El acuerdo alcanzado este verano entre Racing y Somozas pretende cubrir uno de los huecos históricos de la estructura racinguista: ofrecer un equipo sénior competitivo en el que puedan crecer futbolistas que todavía no están preparados para Primera Federación.
Y lo visto en Cerdido deja una primera señal bastante positiva.
El Somozas mostró una identidad reconocible, buen tono competitivo y futbolistas capaces de asumir responsabilidades. No pareció un equipo dispuesto a ejercer simplemente de puente dentro de la estructura del Racing, sino un proyecto con personalidad propia y margen para crecer.
Para un conjunto que parte desde dos escalones competitivos más abajo, las sensaciones fueron especialmente buenas.
Un proyecto que apunta alto
El partido también sirve para mirar un poco más allá del marcador.
La vinculación con el Racing puede darle al Somozas acceso a talento joven, continuidad competitiva y una relación mucho más directa con un club de Primera Federación. Pero el valor del proyecto dependerá de algo más que de recibir jugadores.
Y ahí está precisamente una de las buenas noticias que dejó el encuentro.
El Somozas dio la sensación de estar construyendo un equipo serio, atrevido y competitivo, con una idea que no pasa únicamente por ser filial, sino por hacer su propio camino y aspirar a competir con ambición dentro de su categoría.
Si este 0-0 ante el primer equipo racinguista sirve de termómetro, el proyecto tiene argumentos para resultar muy interesante.
Muchas pruebas y un partido de piernas cargadas
Hay un condicionante que tampoco puede ignorarse.
El Racing llegaba a Cerdido apenas 24 horas después de haber disputado el Trofeo Concello de Mugardos frente al Coruxo, al que derrotó por 1-0 gracias a un gol de Azael en el minuto 82. Javi Vázquez había extraído buenas conclusiones de ese triunfo ante el Coruxo.
Javi Vázquez modificó prácticamente todo el equipo y volvió a repartir minutos entre titulares, suplentes y juveniles.
En el once aparecieron César Fernández; Migue Leal, Edgar Pujol, Ger Nóvoa y Saúl García; Sekou Djambou y Jesús Bernal; Endika Buján, Hugo Leira, Adrián Martínez y Raúl Alcaina.
Durante la segunda mitad fueron entrando Fabio González, David Osei, Vicente Esquerdo, Álvaro Ramón, Dani Ojeda, Roberto Arroyo, David Castro y varios jóvenes más.
La carga física y el reparto de minutos ayudan a explicar un partido de ritmo irregular, pero no restan mérito al Somozas, que supo aprovechar ese contexto para competir con personalidad y dejar una imagen convincente.
Del 0-3 al Vilalonga al 0-0 ante el filial
El resultado sirve además para cerrar el balance completo de la pretemporada.
El Racing comenzó ganando 0-3 al Vilalonga, equipo que esta temporada competirá en Preferente Galicia.
Después empató 0-0 ante el Bergantiños, igualó 2-2 frente al Real Madrid Castilla y volvió a firmar tablas, 1-1, contra el Real Avilés. En ambos casos perdió posteriormente los trofeos en las tandas de penaltis.
Este viernes consiguió su segunda victoria del verano, 1-0 ante el Coruxo, antes de cerrar la preparación con este 0-0 frente al Somozas y posterior victoria en los penaltis.
El dato tiene su punto curioso: el Racing ha sido capaz de ganar con claridad al Vilalonga y de superar a un Coruxo de Segunda Federación, pero no ha podido marcarle a su propio filial en el último ensayo del verano.
No es motivo para encender ninguna alarma. Agosto sigue siendo agosto y el contexto del partido —dos encuentros en apenas 24 horas, muchas rotaciones y abundante presencia juvenil— obliga a relativizar cualquier conclusión.
Pero sí deja una fotografía interesante: el Racing termina la preparación sin perder en 90 minutos, mientras su nuevo filial despide la tarde demostrando que puede ser bastante más que un simple equipo de desarrollo.
Una pretemporada sin derrotas en 90 minutos… y con deberes
El Racing termina sus seis amistosos sin perder ninguno durante el tiempo reglamentario y, esta vez, además, pudo romper su mala dinámica en las tandas para marcharse de Cerdido con el trofeo.
Es una señal de competitividad.
También ha mostrado durante buena parte del verano una estructura defensiva razonablemente sólida y capacidad para sostener partidos cerrados.
El problema aparece al otro lado del campo.
Ante Bergantiños y Somozas no marcó. Frente al Avilés solo hizo uno. Contra el Coruxo necesitó esperar hasta el minuto 82.
La sensación es que el equipo de Javi Vázquez todavía necesita encontrar más continuidad ofensiva, generar ocasiones con mayor claridad y convertir mejor sus fases de dominio en situaciones realmente peligrosas.
La pretemporada ya no concede más oportunidades para ensayar.
El próximo balón tendrá valor de tres puntos.
Y mientras el Racing afrontará ahí su verdadero examen, el Somozas puede salir de Cerdido reforzado: compitió dos categorías por debajo, jugó con valentía, plantó cara y dejó la sensación de que alrededor de este nuevo proyecto se está construyendo algo muy serio.