El atacante del Celta afrontará este sábado un partido muy especial ante el Valencia, el club en el que se formó y con el que debutó en Primera. Volverá a Mestalla con su familia y sus amigos en la grada y con una idea clara si encuentra portería: respeto a su pasado, pero ambición máxima con la camiseta celeste.
Hugo González ya había señalado el regreso a Mestalla como una de las fechas marcadas de este inicio de temporada. Este miércoles le puso palabras a esa mezcla de ilusión y memoria. El delantero valenciano, asentado ya en el primer equipo del Celta, reconoció que el encuentro frente a su antiguo club tendrá una carga emocional distinta y dejó una frase que resume bien cómo lo afronta: «No lo celebraré, pero ojalá marque».
La cita será el sábado 22 de agosto a las 19:30 horas. Después del aplazamiento del Celta-Osasuna por el estado del césped de Balaídos, Mestalla será finalmente el escenario del estreno liguero de los de Claudio Giráldez.
Un regreso con mucha historia detrás
Para Hugo no será una visita cualquiera. Se formó durante años en la cantera valencianista y llegó a debutar en Primera con el Valencia antes de que su carrera tomase otro camino. Tras pasar por Cartagena, encontró en Vigo el contexto que necesitaba para recuperar confianza, crecer en el Fortuna y terminar derribando la puerta del primer equipo.
M90 ya contó la historia que hay detrás de su regreso a Mestalla convertido ahora en una de las alternativas ofensivas del Celta. La diferencia es que esta vez el propio futbolista ha verbalizado lo que significa volver: allí estarán buena parte de las personas que han seguido su carrera desde el principio.
El atacante dejó claro que el Valencia seguirá ocupando un lugar importante en su trayectoria y que, si consigue marcar, no habrá celebración. Eso no rebaja ni un grado sus ganas de hacerlo. El mensaje es el de un futbolista que quiere respetar su pasado sin esconder el momento profesional que vive ahora.
La confianza que encontró en Vigo
Hugo también volvió sobre uno de los factores que explican su crecimiento desde que aterrizó en el Celta: la confianza. El atacante destacó el respaldo recibido tanto de Fredi Álvarez en el Fortuna como de Claudio Giráldez en el primer equipo, una continuidad que le permitió recuperar sensaciones después de una etapa en la que había perdido protagonismo.
Su salto definitivo llegó este verano. Una pretemporada de mucho nivel terminó por convencer al cuerpo técnico y el Celta confirmó que pasaba a formar parte del primer equipo a todos los efectos. El propio jugador recordó este miércoles que Giráldez se lo comunicó de manera muy natural, en una conversación breve que puso fin a las dudas sobre su futuro inmediato.
Ahora el reto ya no es llegar, sino quedarse. Hugo asume que necesita continuidad y ritmo en Primera, pero también que la oportunidad está delante de él. Su capacidad para jugar en diferentes posiciones del frente de ataque aumenta las posibilidades de entrar en una rotación que tendrá que sostener una temporada especialmente exigente.
El Celta empieza de verdad en Mestalla
El contexto añade todavía más interés al regreso. El encuentro contra el Valencia será el primer partido oficial de la temporada para el Celta después de que el aplazamiento ante Osasuna trasladase el verdadero punto de partida a Mestalla.
Giráldez llegará a Valencia con varias piezas recuperadas y con una competencia importante en ataque. Para Hugo González, sin embargo, el partido tiene un componente que no comparte nadie más en la plantilla: volverá al estadio en el que comenzó su recorrido en la élite, pero lo hará defendiendo otro escudo y buscando que su nueva etapa siga creciendo.
Si aparece el gol, no habrá celebración. Pero por lo escuchado este miércoles, ganas de que llegue no le faltan.