Llega el partido que cierra un mes de fútbol sin descanso. Este domingo 19 de julio, a las 21:00 (hora peninsular), el MetLife Stadium de Nueva Jersey acoge la gran final del Mundial 2026 entre España y Argentina, un choque que enfrenta al vigente campeón del mundo con la selección que ha firmado el torneo más sólido de las últimas dos décadas. No hace falta forzar el relato: el 1 y el 2 del ranking FIFA se juegan la Copa del Mundo con Leo Messi buscando su despedida perfecta y Lamine Yamal como bandera de un recambio generacional que ya no espera turno.
Un domingo que ya es historia antes de empezar
España y Argentina solo se han cruzado una vez en un Mundial, en Inglaterra 1966, con victoria albiceleste por 2-1. Sesenta años después se reencuentran en el escenario más exigente de todos, y lo hacen además como campeones continentales vigentes: la Roja por la Eurocopa 2024 y la Albiceleste por la Copa América del mismo año. Nunca antes una final del Mundial había enfrentado a los dos campeones continentales en juego, un dato que por sí solo justifica el morbo de una cita que se veía venir desde que se sorteó la Finalissima que finalmente no llegó a disputarse.
España, el equipo más completo del torneo
Luis de la Fuente llega a la final sin haber tenido que sufrir de más. La Roja eliminó a Austria, Portugal y Bélgica antes de arrasar a Francia (2-0) en semifinales con goles de Mikel Oyarzabal y Pedro Porro, una exhibición que la ha convertido en favorita para buena parte de las casas de apuestas. El técnico riojano no tocaría demasiado el bloque que dejó fuera a los franceses; las únicas dudas serias pasan por si Pedri y Nico Williams entran por Fabián Ruiz y Álex Baena, dos futbolistas que se han ganado el sitio a pulso en las últimas rondas. Lo que no se mueve es Lamine Yamal, protagonista absoluto de este Mundial con apenas 19 años y llamado a medirse cara a cara, por primera vez en su carrera, con el propio Messi.
Argentina, la épica de Scaloni una vez más
Si algo ha demostrado la Argentina de Scaloni en este Mundial es que no necesita ser la mejor sobre el campo para seguir viva. La Albiceleste remontó situaciones límite durante toda la competición y firmó su pase a la final con una heroica remontada ante Inglaterra (2-1) en Atlanta. El técnico de Pujato mantiene en el aire dos decisiones: si repite con Giuliano Simeone o recupera a Rodrigo De Paul en el mediocampo, y quién ocupa el lateral derecho tras las dudas de Nahuel Molina. Lo único que no admite discusión es el resto del bloque: Dibu Martínez bajo palos, Cuti Romero y Lisandro Martínez en el eje de la zaga, y arriba Messi acompañado de Julián Álvarez, con Di María o Nico González completando el ataque. Ganar este domingo supondría el bicampeonato mundial y la cuarta estrella para Argentina.
Las claves del partido
Más allá del morbo Messi-Yamal, la final se resolverá en detalles muy concretos. España necesita imponer su posesión y encontrar los carriles interiores donde han aparecido Merino y Oyarzabal en las últimas rondas; Argentina, con menos balón, confía en su solidez defensiva y en la capacidad de sus futbolistas de área para resolver con poco. El duelo entre el carril derecho español, con Yamal desequilibrando uno contra uno, y el lateral izquierdo argentino, previsiblemente Tagliafico, puede marcar buena parte del guion. También pesará la gestión de los tiempos: la Roja llega con dos días más de descanso que la Albiceleste, que arrastra el desgaste físico y emocional de una semifinal resuelta en el descuento.
Antes del pitido inicial
El colegiado esloveno Slavko Vincic dirigirá la gran final, la misma tarde en la que se repartirá también el bronce entre Francia e Inglaterra. Quien quiera seguir el partido sin perderse detalle tiene toda la información práctica, canales y horarios en cómo ver gratis la final en España. Lo demás, que lo decida el césped del MetLife: un Mundial de 48 selecciones y 39 días de fútbol se cierra con el partido que todo el planeta quería ver.
