Ágil bajo palos y con paradas de mérito: así es el perfil de portero que ficha el Deportivo
Más allá del titular de los nueve millones pagados por su cláusula, el fichaje de Leo Román deja un perfil de portero muy concreto: un guardameta especialmente ágil bajo los palos, capaz de firmar intervenciones que rozan lo espectacular, aunque con margen de mejora en el juego de pies y en el juego aéreo. Ese fue precisamente uno de los motivos que llevó a Luis de la Fuente a convocarlo como jugador de apoyo para los amistosos previos al Mundial con la selección española.
Una cifra alta, pero coherente con las alternativas del mercado
El desembolso de nueve millones de euros por Leo Román es una cifra elevada para un portero, pero cobra sentido si se compara con el resto de opciones que el Deportivo llegó a sondear en el mercado. Entre ellas figuraba Julen Agirrezabala, un futbolista del Athletic Club por el que, de haberse decidido sacarlo del club vasco, habría sido necesario pagar cantidades igualmente altas. La operación responde, en el fondo, a la búsqueda de un guardameta con experiencia contrastada en Primera División, un perfil del que carece Álvaro Ferllo pese a haber disputado ya algún partido con el primer equipo.
Dos temporadas en el Mallorca que permiten juzgarlo con perspectiva
Leo Román acumula ya dos cursos consecutivos como titular en el Mallorca, lo que permite valorar su rendimiento con cierta perspectiva. Su mejor temporada llegó en la 2024/25, con actuaciones de mucho mérito, entre ellas una destacada ante el Barcelona. En el último curso su nivel bajó ligeramente, aunque ese descenso está también relacionado con el rendimiento defensivo general de un Mallorca que sufrió bastante en esa faceta del juego.
Un mensaje de ambición, con la defensa y el mediocentro como siguientes prioridades
La llegada de un portero de este perfil se interpreta como una señal de que el Deportivo quiere competir con garantías en su regreso a Primera División, evitando incorporaciones de perfil bajo o procedentes directamente de Segunda. Ahora, con la portería resuelta, el siguiente paso pasa por reforzar cuanto antes la zaga y sumar un centrocampista posicional que dé equilibrio al centro del campo, dos piezas que se consideran imprescindibles de cara a una temporada que se presenta exigente.