El carrilero de Osasuna encaja en el perfil que busca Claudio Giráldez y aparece como una alternativa real a Jesús Vázquez
El Celta de Vigo sigue moviéndose en el mercado con una prioridad clara sobre la mesa: encontrar un lateral izquierdo que eleve la competencia en una posición clave para el modelo de Claudio Giráldez. En esa búsqueda ha ganado peso el nombre de Abel Bretones, futbolista de Osasuna que encaja por edad, recorrido, capacidad física y adaptación a un sistema con carrileros largos.
La dirección deportiva que lidera Marco Garcés tiene identificada la banda zurda como una de las zonas a reforzar. No se trata solo de sumar un efectivo más, sino de incorporar un perfil capaz de dar profundidad, ritmo y continuidad ofensiva sin descuidar el retorno defensivo. En ese retrato aparece Bretones, un jugador que ya demostró en Primera que no se arruga cuando el partido pide piernas, metros y oficio.
Una operación todavía en fase inicial
La opción está sobre la mesa, aunque por ahora no se encuentra en una fase avanzada. El Celta valora al lateral asturiano, pero cualquier movimiento dependerá primero de la postura de Osasuna, club con el que el jugador mantiene contrato. El conjunto navarro pagó en su día 2,8 millones de euros al Oviedo por hacerse con sus servicios, una cifra que sirve como referencia para una posible negociación.
Para el Celta, la operación podría entrar dentro de parámetros asumibles siempre que Osasuna abra la puerta. Ahí estará buena parte del partido. Porque una cosa es que el jugador guste en Vigo y otra que en Pamplona faciliten una salida sin pelea. En el mercado, como en el área, nadie regala un metro.
Bretones ve con buenos ojos el salto celeste
El contexto deportivo también juega su papel. Bretones fue importante tras su llegada a Osasuna, pero la incorporación de Javi Galán en el mercado invernal le restó protagonismo. Esa pérdida de espacio puede empujarle a estudiar nuevos escenarios, sobre todo si aparece un proyecto atractivo como el del Celta.
La posibilidad de jugar en Vigo y competir en Europa resulta un argumento potente. Para un futbolista que cumplirá 26 años en agosto, el movimiento podría representar un paso adelante en su carrera: seguir en Primera, ganar relevancia y entrar en un ecosistema futbolístico que potencia mucho a los laterales y carrileros.
Jesús Vázquez y Abel Bretones, los dos nombres fuertes
El Celta no solo trabaja con una vía. Jesús Vázquez, lateral del Valencia, continúa siendo otro de los nombres que maneja el club para esa demarcación. Sin embargo, la resistencia del Valencia complica esa operación, por lo que Bretones aparece como una alternativa cada vez más lógica en la planificación celeste.
El perfil es diferente, pero la idea de fondo es la misma: reforzar una banda izquierda que en el sistema de Giráldez tiene mucha responsabilidad. El Celta necesita un futbolista que no solo defienda, sino que dé vuelo al equipo, estire el campo y permita atacar con más amplitud. Un lateral de ida y vuelta, de los que acaban el partido con las medias por los tobillos y todavía piden una más.
El reloj aprieta antes de la pretemporada
El Celta tiene previsto arrancar la pretemporada el 6 de julio y la intención del club es que el nuevo lateral izquierdo pueda incorporarse cuanto antes al trabajo del grupo. Giráldez quiere piezas disponibles desde el inicio para automatizar movimientos, ajustar sociedades y evitar que el mercado le robe semanas de pizarra.
Bretones no es todavía una operación cerrada, pero sí un nombre que empieza a sonar con fuerza. El Celta busca carrilero, Osasuna tendrá que mover ficha y el jugador observa una oportunidad que puede cuadrar deportiva y profesionalmente. El mercado acaba de empezar, pero en Vigo ya saben qué banda quieren reforzar.