Marnotes detalla un plan de salvación de 600.000 euros mientras la afición conoce de primera mano la gravedad del momento
La crisis económica del CD Arenteiro sigue dejando capítulos nuevos casi a diario. El todavía presidente, Argimiro Marnotes, compareció ante unos 200 aficionados reunidos en el campo de Espiñedo para desgranar con detalle la situación financiera del club y trazar, por primera vez, una hoja de ruta concreta para intentar salvarlo.
Marnotes fue claro sobre las prioridades: «La situación económica es seria, pero no todas las deudas tienen la misma urgencia. La prioritaria es con jugadores y cuerpo técnico, que asciende a 428.000 euros y que en caso de no atenderla, nos llevaría a un descenso administrativo, con lo que caeríamos en Tercera Federación». El presidente cifró en torno a 600.000 euros la cantidad necesaria para garantizar el futuro inmediato del club, una cifra que permitiría regularizar los pagos pendientes con la Seguridad Social y poner al día a toda la plantilla.
El dirigente, que aprovechó la comparecencia para anunciar su salida de la presidencia, transmitió un mensaje que combinaba realismo y esperanza: «Hay que trabajar en el plan A y pensar que hay un plan B. Tenemos tiempo para solventar estas situaciones. Aunque esté un poco débil de fuerzas, a mí nadie me quitará mi optimismo». Sobre las cuentas pendientes con proveedores, Marnotes matizó que, salvo casos puntuales como la empresa de autobuses o la de mantenimiento del césped, la mayoría son «cantidades relativamente asumibles».
El presidente saliente tuvo también palabras de agradecimiento para quienes han mantenido viva la entidad en el momento más duro: «en una temporada muy dura, con deudas y todo el derecho a estar cansados y decepcionados, defendieron el escudo en un contexto muy complicado», dijo en referencia a jugadores, cuerpo técnico y empleados del club.
Desde la directiva insisten en que la palabra desaparición no entra en los planes de la entidad. La prioridad declarada sigue siendo que el CD Arenteiro siga compitiendo la próxima temporada y mantenga su arraigo en O Carballiño. El club confía además en ingresar unos 480.000 euros en subvenciones oficiales que ayudarían a aliviar parte de la presión financiera, aunque su cobro está condicionado a que se regularice primero la deuda con Hacienda y la Seguridad Social.
La asamblea extraordinaria de socios, convocada para el próximo 25 de junio, será el momento en el que se ratifique la salida de Marnotes y se eligan las nuevas candidaturas que tomarán las riendas de un club que se juega su futuro contra el reloj.