El Compostela firmó este domingo en el Vero Boquete de San Lázaro uno de sus mejores partidos del año. El 3-0 ante el Badalona en la ida de la final del playoff de ascenso a Segunda RFEF es un resultado espectacular que deja la eliminatoria prácticamente sentenciada antes de viajar a Cataluña. Solo una catástrofe podría privar ahora al Compostela del ascenso.
El partido empezó perfecto. A los cinco minutos, Parapar detectó una grieta en la defensa visitante y habilitó a Valín por la derecha — su centro raso lo desvió involuntariamente a su propia red el central catalán Marco Martínez, ante la impotencia del portero suplente Víctor López, que jugó de titular por la baja de Azón. El Compostela no bajó el pie del acelerador: Armental rozó el segundo en el travesaño y una combinación entre Parapar, Charly y Guisande estuvo a punto de ampliar la ventaja. El Badalona tuvo suerte de que el árbitro no pitara un penalti claro por mano de Marco Martínez en el área.
En el segundo tiempo, a los tres minutos de la reanudación, Guisande cazó un balón suelto en el área pequeña y definió con sutileza al poste izquierdo para el 2-0. La Esedé, con Secho dirigiendo desde la grada por sanción, cedió entonces el balón al Badalona mientras esperaba el contraataque. El 3-0 llegó en el minuto 80 y fue pura magia: Unai Peón filtró un pase al pie para Charly, que se zafó de su par con un control orientado con caño y batió al portero en el mano a mano con una definición de lujo. El guardameta compostelano Cobo cerró el partido sin haber hecho una sola parada de mérito.
El Compostela viaja ahora al Municipal de Badalona con tres goles de ventaja y el ascenso a Segunda RFEF más cerca que nunca. El Badalona no había ganado nunca en Galicia y este domingo volvió a confirmarlo. Secho había pedido un 1-2 — lo que consiguió fue mucho mejor. La vuelta se juega el próximo sábado 21 de junio en Badalona.